El Día Mundial del Emprendimiento, que se celebra cada 16 de abril, destaca la importancia de quienes impulsan el desarrollo económico a través de la innovación y la creación de empleo.
En República Dominicana, el deseo de ser su propio jefe es un sueño compartido por muchos, lo que contribuye al crecimiento económico del país.
A pesar de los avances, el emprendimiento en el país enfrenta desafíos significativos. La mayoría de las empresas son familiares, lo que limita su profesionalización y escalabilidad.
Esto plantea la necesidad de un enfoque más estructurado para el crecimiento de estos negocios.
Los motivos que llevan a los dominicanos a emprender varían. Algunos buscan crecimiento personal y profesional, mientras que otros identifican oportunidades de negocio.
También hay quienes lo hacen por necesidad económica o para escapar del desempleo, buscando así mayor autonomía.
El papel de la mujer en el emprendimiento
Las mujeres juegan un papel crucial en el emprendimiento dominicano, representando cerca del 70% de los graduados universitarios.
Esto ha permitido un aumento en la creación de empresas en sectores clave de la economía.
Según el economista Darvin Cardoza, el 72% de las empresas formalmente constituidas en el país tienen al menos una mujer como socia.
Sin embargo, persiste una brecha en el control accionario mayoritario, lo que indica que aún hay desafíos en materia de financiamiento y escalabilidad para las emprendedoras.
Estudios recientes muestran que las empresas con accionistas mayoritarias mujeres cumplen mejor con sus obligaciones tributarias, lo que resalta la responsabilidad que asumen en la vida económica del país.
Desafíos y oportunidades en el ecosistema emprendedor
A pesar de los avances, muchos negocios tardan entre uno y tres años en ser rentables.
El tiempo promedio de operación es de 6.3 años, pero esto no siempre se traduce en un crecimiento sostenido.
La consolidación de las empresas sigue siendo un reto importante.
La digitalización también avanza, aunque a un ritmo desigual. Muchas empresas aún no venden en línea, lo que representa una oportunidad para ampliar mercados y mejorar la competitividad.
La informalidad laboral afecta a cerca del 50% de la población ocupada en el país, lo que se convierte en un desafío estructural crítico.
Los sectores más afectados incluyen comercio, servicios, agricultura y construcción, donde la falta de protección social es evidente.
En este contexto, el emprendimiento en República Dominicana refleja un ecosistema en evolución. Con talento y motivación, los emprendedores enfrentan retos que requieren un cambio de enfoque hacia la construcción de empresas rentables y sostenibles en el tiempo.
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