El asesor diplomático del presidente de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Anwar Gargash, advirtió este lunes que «la amenaza iraní» en Oriente Medio «no puede ignorarse», tras un ataque contra un buque cisterna de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) en el estrecho de Ormuz.
Gargash calificó el ataque como una «flagrante agresión» y denunció «los actos de piratería marítima de Irán», resaltando que estos incidentes confirman que la amenaza a la seguridad y estabilidad de la región persiste. Este ataque se produce en un contexto en el que Abu Dabi ha endurecido su discurso contra Teherán.
Emiratos ha sido un objetivo principal de los lanzamientos de drones y misiles por parte de Irán, incluso más que Israel, en represalia por la guerra iniciada el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv contra la República Islámica. Varias instalaciones vitales y energéticas emiratíes han sido atacadas, lo que ha generado una preocupación creciente en el país.
El bloqueo del estrecho de Ormuz ha afectado severamente a Emiratos, que depende casi por completo de esta vía marítima natural para sus exportaciones de petróleo y gas. Esta situación ha llevado a Abu Dabi a criticar la falta de respuesta conjunta entre los países árabes del golfo Pérsico, que también han sido blanco de ataques iraníes durante el conflicto.
En las últimas semanas, la relación de Emiratos con sus vecinos ha experimentado una ruptura significativa, evidenciada por la salida del país de la alianza OPEP y OPEP+. Esta decisión refleja el creciente descontento de Abu Dabi ante la falta de acción colectiva frente a la amenaza iraní.

