Científicos estadounidenses han alertado que la disminución en la vacunación infantil podría dar lugar a epidemias históricas de sarampión en el país. La preocupación se intensificó tras la muerte de un niño en Nueva York y el incremento de contagios, lo que reaviva el debate sobre el movimiento antivacunas. Estados Unidos logró controlar el sarampión tras casi cuatro décadas de vacunación sistemática, pero la caída en la inmunización amenaza con revertir este avance.
Investigadores de la Universidad de Maryland publicaron en septiembre de 2026 un estudio que advierte sobre el riesgo de brotes si continúa la disminución de la vacunación y se eliminan los requisitos escolares de inmunización. Un mes después, las autoridades de Nueva York confirmaron la muerte de un niño por sarampión, la primera en 30 años, mientras que el país acumulaba 4,852 casos durante 2026, según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El problema no se debe a una pérdida de eficacia de las vacunas, sino a la reducción de la proporción de personas inmunizadas. El avance del movimiento antivacunas y la desinformación sobre la seguridad de las vacunas son factores que preocupan a los especialistas en salud pública.
Antes de la introducción de la vacuna en 1963, el sarampión era una de las enfermedades más comunes entre los niños en EE. UU., con aproximadamente 48,000 hospitalizaciones anuales y entre 400 y 500 muertes. La primera vacuna fue desarrollada por John Enders, y en 1971 se autorizó la vacuna triple viral, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
En el año 2000, se declaró eliminada la transmisión endémica del sarampión en EE. UU., aunque los casos importados podían seguir apareciendo. Un estudio de la Universidad de Maryland utilizó un modelo matemático para analizar las consecuencias de eliminar los requisitos escolares de vacunación en Florida, uno de los estados donde se ha debatido la flexibilización de estas obligaciones.
Los hallazgos indicaron que una mayor reducción de la cobertura de vacunación podría favorecer brotes de gran magnitud y facilitar la transmisión sostenida del virus. Aunque el estudio no pronosticó una epidemia inminente, sus conclusiones se basan en escenarios matemáticos relacionados con la vacunación y la propagación del virus.
Los datos de los CDC muestran que la cobertura de la vacuna triple viral entre estudiantes de kindergarten cayó del 95.2 % en el ciclo escolar 2019-2020 al 92.4 % en 2025-2026. Esta reducción es epidemiológicamente significativa, ya que se requiere una cobertura cercana al 95 % para prevenir brotes sostenidos.
La disminución de la vacunación no se debe a una única causa, sino a factores como el acceso limitado a servicios de salud y decisiones familiares en contra de la inmunización. La resistencia a la vacunación ha ganado visibilidad con la expansión de plataformas digitales y controversias surgidas durante la pandemia de covid-19.
La muerte del niño en Nueva York ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de las autoridades en la prevención de enfermedades. Aunque la gobernadora Kathy Hochul ha cuestionado las políticas sanitarias del gobierno anterior, la reducción de la inmunización infantil comenzó antes de la actual administración, lo que complica la atribución de la resurgencia del sarampión a un solo gobierno.

