El contingente militar de El Salvador en Haití ha aumentado a 1,300 soldados con la llegada de 690 nuevos efectivos este martes, según informaron fuentes oficiales. Este despliegue se produce en el contexto de la crisis haitiana, agravada por la emboscada del 18 de octubre en la periferia de Puerto Príncipe, donde se perdió el rastro de cuatro militares salvadoreños.
El país centroamericano ya formaba parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por su sigla en inglés) y ha decidido involucrarse más directamente en la situación. Una fuente gubernamental aclaró que este despliegue se realiza en coordinación con el Gobierno haitiano, enfatizando que no se trata de una invasión.
Medios haitianos reportan que el equipamiento para las tropas fue trasladado en tres aviones en los últimos días, y se anticipan más recursos para fortalecer las capacidades de las fuerzas que luchan contra las bandas armadas que dominan gran parte de Puerto Príncipe. La fuente también mencionó que el Gobierno salvadoreño ha optado por mantener un perfil bajo respecto a esta operación.
Operación militar y contexto
En Puerto Príncipe, se especula sobre la llegada de más vuelos chárter desde El Salvador, lo que sugiere un incremento en el despliegue militar, que se lleva a cabo al margen del mandato del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para la GSF. Actualmente, esta fuerza multinacional está compuesta por más de 1,000 soldados de varios países, incluyendo Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad, bajo el mando del general de división mongol Edernebat Batsuuri.
El silencio del Gobierno haitiano, liderado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, sobre la operación salvadoreña ha generado especulaciones sobre su alcance, especialmente en relación con la búsqueda de los cuatro militares desaparecidos. Este contingente salvadoreño, que incluye miembros de fuerzas especiales, es el más grande desplegado por un país en Haití desde el final de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en 2017.
El pasado sábado, surgieron rumores sobre el hallazgo de restos humanos que podrían pertenecer a los militares desaparecidos, aunque el presidente Nayib Bukele desestimó esta posibilidad. La situación en Haití sigue siendo crítica, con un aumento de la violencia y el control de pandillas en la capital.

