El papa León XIV rezó el sábado un rosario en la gruta de Lourdes, ubicada en los Jardines Vaticanos, junto a santuarios de todo el mundo, para pedir la paz y que «no haya más lágrimas por inocentes en nuestras ciudades y que nadie tenga que huir de su hogar por la amenaza de bombas».
Tras el rezo, el pontífice destacó que «la paz no es una teoría que se pueda comprobar en un laboratorio, ni una ilusión ingenua, ni un negocio que se pueda gestionar para beneficio personal». Afirmó que la paz se convierte en un compromiso diario que surge de la justicia y el amor, uniendo a individuos, familias, comunidades y pueblos.
León XIV subrayó que, incluso en tiempos de tensión y conflicto, la paz es posible cuando se escucha el clamor de quienes carecen de ella, mencionando a «niños inocentes, madres y padres angustiados, presos maltratados, refugiados, personas que sufren de todas las edades». Todos ellos, según el papa, claman por una sola palabra: ¡paz!
El papa rezó para que «no haya más lágrimas por inocentes en nuestras ciudades; que nadie tenga que huir de su hogar por la amenaza de bombas» y para que «la sed de poder y la violencia verbal den paso a la sed de justicia y verdad».
León XIV también hizo un llamado a la acción, indicando que «todos podemos y debemos poner de nuestra parte, empezando por pequeños pero importantes gestos, absteniéndonos de toda violencia verbal o física, tanto en la vida cotidiana como en las redes sociales».
Este rosario cerró el mes de mayo, dedicado a la Virgen, y reunió en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes a cerca de 2.000 personas. Además, se conectaron en directo por televisión desde 19 santuarios marianos de todo el mundo.

