El papa León XIV presenta una evolución posoperatoria favorable tras ser intervenido por un cáncer de pulmón, pero sus médicos le han recomendado no viajar en helicóptero a Asís, Italia, el próximo 27 de octubre, por precaución. Una radiografía de tórax confirmó la «óptima evolución postoperatoria» del pontífice, según un parte médico del Vaticano.
Los médicos Luigi Carbone, doctor personal del papa, y Stefano Margaritora, cirujano que lo operó, indicaron que el poco tiempo transcurrido desde la intervención aconseja evitar el desplazamiento aéreo. Por esta razón, León XIV no podrá asistir al encuentro «Paz desarmada y desarmante», programado para el 27 de octubre en Asís, que conmemora el 40 aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz, convocada por san Juan Pablo II.
A pesar de su ausencia, el pontífice enviará un mensaje de cercanía a los organizadores y líderes religiosos de distintas confesiones, destacando la importancia del diálogo y la búsqueda de palabras y gestos de paz en un mundo marcado por los conflictos.
Esta semana, el Vaticano anunció que León XIV no necesitará tratamiento adicional tras la extirpación del tumor pulmonar. Los exámenes histológicos confirmaron que padecía un adenocarcinoma de pulmón localizado, y una evaluación oncológica posterior determinó que no era necesario aplicar otras terapias.
El pontífice, de 71 años, fue operado el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma, dos días después de anunciar que le habían detectado un nódulo en el pulmón derecho. Durante la intervención, los médicos extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, afectado por el tumor.
A pesar de su reciente operación, León XIV ha retomado parte de sus actividades habituales, como presidir el rezo del ángelus y la audiencia general en la plaza de San Pedro, donde se desplazó a bordo del papamóvil.
El Vaticano también continúa los preparativos para su próxima gira por Latinoamérica, programada del 6 al 17 de noviembre. Este recorrido incluye Uruguay, Argentina y Perú, con una agenda que contempla hasta 14 vuelos, más de 40 discursos y reuniones, además de nueve misas multitudinarias.
El programa incluye una visita a Cusco, ciudad situada a más de 3,000 metros sobre el nivel del mar, donde está previsto otro desplazamiento en helicóptero.

