Durante su visita a Duala, el Papa León XIV hizo un llamado a la solidaridad en una misa que reunió a 120,000 personas.
En su discurso, criticó a quienes «acaparan» y «desperdician» alimentos, recordando que «hay pan para todos si se da a todos».
El pontífice llegó a la capital económica de Camerún en papamóvil, siendo recibido con entusiasmo por miles de fieles.
Esta misa fue la más concurrida de su recorrido por África.
León XIV utilizó la parábola de la multiplicación de los panes y los peces para abordar el grave problema del hambre en el continente, a pesar de sus abundantes recursos naturales.
La situación de pobreza en Camerún
En su homilía, el Papa destacó que «la comida abunda» cuando se comparte, enfatizando que no debe ser racionada ni desperdiciada.
En Camerún, aproximadamente el 26.7% de la población vive en condiciones de pobreza, según el Banco Mundial.
A pesar de contar con recursos como petróleo y minerales, la pobreza afecta especialmente a las zonas rurales y al norte del país.
Se estima que cerca de 8.1 millones de personas viven en esta situación.
Además, más de 3 millones de cameruneses enfrentan inseguridad alimentaria, especialmente en las regiones del norte y este, según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja.
Un llamado a los jóvenes
El Papa también se dirigió a los jóvenes, instándolos a ser agentes de cambio y a llevar «el pan de la vida» a quienes lo necesitan.
Les pidió que rechacen la desconfianza y el desánimo, y que no caigan en la trampa de la violencia y el abuso.
León XIV subrayó la importancia de unir el alimento del cuerpo con el del alma, recordando que cada gesto de solidaridad es un «bocado de pan» para aquellos que sufren.
En un país donde la edad media es de 18 años, el Papa alentó a los jóvenes a ser «rostros y manos» que ofrezcan sabiduría y liberación, promoviendo así un futuro más justo y digno para todos.
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