El propietario del vivero Flor del Desierto, Froilán Rosario, destaca el creciente interés por las plantas ornamentales en República Dominicana, donde emprender en este sector requiere una inversión inicial de entre RD$50,000 y RD$100,000. Este mercado está en expansión, impulsado por la demanda de elementos naturales en hogares y espacios comerciales.
Rosario explica que el comercio de plantas y flores se encuentra en un momento favorable, con un aumento en el interés de los dominicanos por embellecer sus espacios. Entre las especies más buscadas, menciona las Aglaonema, valoradas por la diversidad de colores y formas de sus hojas, lo que atrae a los aficionados a la jardinería.
Esta preferencia por las Aglaonema y otras especies representa una oportunidad para los comerciantes, quienes pueden diversificar su oferta y adaptarse a las tendencias del mercado. Sin embargo, Rosario señala que el país aún depende de las importaciones, especialmente en el caso de cactus y suculentas, lo que resalta la necesidad de desarrollar el cultivo nacional.
Para quienes desean iniciar un negocio en este sector, Rosario sugiere que la inversión inicial puede variar según el tamaño del proyecto y la variedad de plantas a comercializar. Además del capital, considera crucial tener pasión por las plantas, conocimiento sobre su cuidado y disposición para aprender.
Existen diferentes formas de emprender en este negocio. Una opción es producir los propios ejemplares, lo que reduce costos y aumenta beneficios. Otra alternativa es comprar plantas a proveedores para revenderlas, lo que también puede ser rentable.
Rosario recomienda participar en bazares y actividades comerciales, que permiten promocionar productos y establecer contacto directo con clientes. Comenzar con una oferta bien seleccionada y conocer las preferencias del público puede ser clave para el éxito de nuevos emprendedores.
Aunque las plantas ornamentales se venden durante todo el año, hay temporadas con mayor dinamismo, como mayo y diciembre, cuando los consumidores buscan adquirir nuevos ejemplares y renovar la decoración de sus hogares. Estas épocas son ideales para que los viveristas organicen sus inventarios.
El propietario de Flor del Desierto sostiene que este negocio puede convertirse en el principal sustento económico de una persona si se combina dedicación, conocimiento y buena administración. Además, considera que la República Dominicana tiene potencial para expandir su participación en el comercio internacional de plantas y flores.
Rosario destaca la existencia de viveros e invernaderos grandes que permiten una producción continua durante todo el año. Sin embargo, para aprovechar este potencial, es necesario fortalecer los procesos de producción y cumplir con los requisitos fitosanitarios para la comercialización internacional.
La experiencia de Froilán Rosario refleja cómo el interés por la naturaleza puede ser una alternativa de emprendimiento con diversas posibilidades de crecimiento, desde pequeños negocios hasta viveros especializados. En un mercado donde los consumidores buscan nuevas especies, el reto es fortalecer la producción local y aprovechar las oportunidades del comercio.

