El capital natural de la República Dominicana está subvalorado en las decisiones públicas y económicas, lo que afecta el bienestar social y la resiliencia frente al cambio climático, según la Evaluación Nacional de los Ecosistemas presentada recientemente. Este informe destaca la importancia de incorporar el valor de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en las políticas de desarrollo del país.
La evaluación, que comenzó en 2021, involucró a más de 500 participantes de diversas disciplinas y sectores. Su objetivo fue analizar el estado de la biodiversidad y su relación con el bienestar de la población, integrando conocimientos científicos, técnicos y locales.
Importancia de la evaluación
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, indicó que este informe es una herramienta clave para la toma de decisiones del Estado en temas de cambio climático y degradación ambiental. Henríquez enfatizó que la acción climática requiere conocimiento y financiamiento, ya que los efectos del cambio climático ya están impactando diversos recursos y la calidad de vida de la población.
Jesús Moreno, presidente del Consorcio Ambiental Dominicano, destacó que la evaluación no es solo un compendio de datos biológicos, sino un diagnóstico sobre la riqueza natural del país. Afirmó que la infraestructura natural es fundamental para la estabilidad económica de la nación.
Moreno subrayó que proteger las cabeceras de cuencas y los arrecifes de coral es vital para asegurar recursos hídricos y mantener la competitividad turística. También advirtió que avanzar en megaproyectos sin la información técnica adecuada es una «apuesta a ciegas».
Impacto económico de los ecosistemas
El biólogo Sixto Incháustegui explicó que la evaluación es una síntesis sobre el estado de la biodiversidad en el país, basada en información existente. Ramón Ovidio Sánchez, otro biólogo, presentó que el capital natural es esencial para la economía dominicana, aunque está en deterioro progresivo.
Según Sánchez, los ecosistemas costero-marinos generan aproximadamente 1,792 millones de dólares anuales, mientras que los manglares aportan 25 millones y evitan daños por 96 millones de dólares al año. Las áreas protegidas ofrecen servicios ecosistémicos valorados entre 3,000 y 6,000 millones de dólares anuales.
Los principales factores que afectan la biodiversidad incluyen el cambio de uso de suelo, la contaminación y las especies invasoras. Además, el cambio climático impacta los ecosistemas terrestres y marinos, evidenciado por el blanqueamiento de corales y la erosión de playas, que afecta al turismo.
Entre las recomendaciones del informe se encuentran la creación de un Sistema Nacional de Contabilidad Ambiental y la incorporación de la valoración ecosistémica en el ordenamiento territorial y presupuestos públicos. Estas medidas buscan fortalecer la gobernanza y promover la educación ambiental en el país.

