Un reciente estudio de la encuesta Gallup-Diario Libre revela que el 23.5% de los dominicanos no simpatiza con ningún partido político. Este porcentaje, que representa a uno de cada cuatro ciudadanos, es superior a la base de la Fuerza del Pueblo y del PLD, lo que plantea interrogantes sobre el futuro político del país de cara a las elecciones de 2028.
El estudio muestra que el PRM lidera la simpatía con un 30.4%, mientras que la Fuerza del Pueblo y el PLD se encuentran prácticamente empatados en torno al 19%. Sin embargo, el dato más significativo es el elevado porcentaje de ciudadanos que se sienten desconectados de las opciones políticas actuales.
Este 23.5% no refleja una desafección hacia el voto, sino una demanda no satisfecha por parte de los ciudadanos. Muchos dominicanos han perdido la fe en las opciones que se les han presentado, no en el acto de votar en sí. Esta diferencia es crucial para entender el descontento actual.
La desafección puede ser abordada con retórica atractiva y nuevos rostros, pero la demanda no satisfecha requiere propuestas concretas sobre el futuro del país, incluyendo instituciones y plazos claros. La diferencia radica en la necesidad de una visión estructural más que en simples eslóganes.
Los principales partidos parecen interpretar el 23.5% como un terreno a conquistar con carisma y buenas campañas en redes sociales, lo cual podría ser un error. Los votantes que no se identifican con ningún partido buscan algo más profundo: una explicación coherente sobre por qué el país sigue enfrentando los mismos problemas.
La encuesta indica que el electorado valora más la gestión y la eficiencia que la confrontación ideológica. Sin embargo, esto no es suficiente; también se necesita un propósito claro y una visión de país. Sin ello, la gestión se convierte en una mera administración de problemas, algo que ha caracterizado a la política dominicana durante décadas.
El reformismo social cristiano ofrece un enfoque que combina gerencia y doctrina, pero ha estado ausente del debate público. Este enfoque propone un estado activo y eficiente, un equilibrio de poderes y una soberanía firme, elementos que son esenciales para abordar las preocupaciones actuales de los ciudadanos.
La Ruta del Reencuentro, un proyecto en desarrollo, busca abrir un diálogo sobre la historia del país y las oportunidades de construcción futura, alejándose de la dependencia de un líder providencial. Este enfoque invita a una conversación nacional sobre el legado y los desafíos que enfrentamos.
La respuesta a la inquietud del ciudadano en la cafetería fue clara: hay que demostrar que la política puede ser diferente. La posición más honesta en este momento es no desconectarse por completo, pero tampoco creer ciegamente. Lo que el 23.5% de dominicanos espera es una nueva conversación que aborde lo que está roto en la sociedad.
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