El Ejército de Israel ha llevado a cabo un ataque en Beirut, Líbano, este miércoles, a pesar del alto el fuego vigente desde mediados de abril, con el objetivo de eliminar a un comandante de Hezbolá. La acción fue autorizada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz.
La oficina del primer ministro israelí anunció que el ataque se dirigió contra el comandante de la Fuerza Raduán de Hezbolá, a quien se le atribuyen disparos contra comunidades israelíes y ataques a soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). En el comunicado, se enfatizó que «ningún terrorista goza de inmunidad» y se reafirmó el compromiso de Israel de garantizar la seguridad de sus residentes.
Detalles del ataque
El ataque se llevó a cabo en la zona de Ghobeiri, en las afueras de Beirut, y según la cadena de televisión Al Mayadeen, ha dejado al menos dos muertos y siete heridos, aunque aún no se ha confirmado un balance oficial de víctimas. Por otro lado, el canal Al Manar reportó que el objetivo fue un edificio residencial en Haret Hreik, también en los suburbios del sur de Beirut, donde se utilizaron varios misiles.
Este ataque marca la primera acción militar de Israel contra la capital libanesa desde el 8 de abril, cuando una serie de bombardeos resultó en más de 250 muertos y 1,150 heridos en un solo día. En el contexto de la escalada de violencia, Netanyahu planea hablar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para discutir el conflicto en Irán, aunque no se ha confirmado si se abordará la situación en Líbano.
Consecuencias del conflicto
Además de los ataques en Beirut, las FDI también han llevado a cabo operaciones en el sur de Líbano, resultando en al menos cuatro muertos y 33 heridos, entre ellos seis niños, en una localidad del distrito de Sidón. También se han reportado al menos dos muertes adicionales en la gobernación de Tiro.
Desde el 2 de marzo, cuando se reanudaron los combates entre Israel y Hezbolá, el Ministerio de Sanidad ha informado que más de 2,700 personas han muerto y más de 8,300 han resultado heridas a causa de los ataques israelíes. Este conflicto se intensificó tras la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Teherán.

