La creciente influencia económica de China sobre la hegemonía de Estados Unidos ha colocado a la República Dominicana en una situación vulnerable, ya que su dependencia del norteamericano la convierte en un objetivo para el dragón oriental, que busca invertir y comerciar en el país. Esta situación ha generado presiones sobre el gobierno dominicano, que se enfrenta a la oposición y grupos de presión que exigen cambios en la política actual.
La presencia de productos de la firma Huawei en el mercado dominicano ha disminuido, y la implementación de proyectos de 5G se ha visto frenada. Las asociaciones de comerciantes han atacado a los productos chinos, alegando el uso de empleomanía ilegal y la inseguridad de los locales, lo que ha llevado al cierre de varios establecimientos.
Con Abinader en el poder, su actitud complaciente hacia Estados Unidos ha generado dudas sobre su compromiso con la soberanía nacional. Durante la pandemia, mientras Estados Unidos retuvo las vacunas, China ofreció su ayuda, lo que permitió a la República Dominicana inocular a su población rápidamente.
Intereses geopolíticos en juego
La ubicación estratégica de la República Dominicana en el Caribe ha atraído el interés de diversas potencias a lo largo de la historia. Desde la ocupación española en el siglo XVI, el país ha sido un punto de convergencia de intereses imperiales, y la llegada de Estados Unidos como potencia global no ha cambiado esta dinámica.
La actual confrontación entre China y Estados Unidos se refleja en la política dominicana, donde el gobierno ha adoptado una postura que favorece los intereses norteamericanos. Ejemplos de esta alineación incluyen el reconocimiento de Guaidó como presidente de Venezuela y el uso del territorio dominicano para operaciones militares contra otros países de la región.
La parcialidad del gobierno dominicano hacia los intereses estadounidenses contradice la necesidad de solidaridad entre naciones de origen común. La juventud y las voces críticas parecen estar adormecidas ante esta situación, mientras que las opiniones disidentes se alinean con el discurso impuesto por quienes dominan la narrativa.
Desafíos económicos y geopolíticos
Estados Unidos no permitirá que su posición de liderazgo sea desafiada por China sin luchar. A pesar de las tensiones, China ha mantenido una postura calmada ante las provocaciones de la administración estadounidense, que continúa amenazando con intervenciones militares en otros países.
La reciente cumbre “Escudo de las Américas” en Miami evidenció el temor de Estados Unidos ante la influencia china en América Latina. En este encuentro, se impusieron medidas para mantener a los gobiernos de tendencia derechista alineados con los intereses estadounidenses y evitar que China expanda su presencia en la región.
El gobierno dominicano debe reconocer la importancia de diversificar sus relaciones y no depender de ninguna potencia. Es fundamental abrirse a nuevas inversiones y fortalecer la formación de recursos humanos para alcanzar las metas nacionales.
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