Estados Unidos lanzó el domingo una serie de ataques aéreos contra Irán tras la muerte de dos soldados estadounidenses, marcando las primeras bajas desde el inicio de las hostilidades con la república islámica. Los bombardeos se llevaron a cabo en instalaciones militares iraníes y en respuesta a ataques previos contra fuerzas estadounidenses en Jordania. Las agencias de prensa iraníes reportaron ataques en Sirik, un puerto frente al estrecho de Ormuz, y cerca de Hajiabad en la provincia de Hormozgán.
El Mando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) confirmó que los ataques apuntaron a las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, responsables de los ataques contra los militares estadounidenses el 17 de julio. En respuesta, el general iraní Ali Abdolahi advirtió que cualquier ataque estadounidense enfrentará una «respuesta decisiva y devastadora».
Por otro lado, el ejército iraní anunció el lanzamiento de drones explosivos contra bases militares estadounidenses en Kuwait, aunque las autoridades kuwaitíes no han proporcionado detalles sobre daños. En Baréin, donde se encuentra la Quinta Flota estadounidense, se activaron las sirenas de alerta y se reportó que las defensas aéreas interceptaron varios ataques aéreos iraníes.
En Jordania, la embajada estadounidense evacuó el aeropuerto internacional y el puerto de Aqaba debido a una «amenaza específica y creíble», aunque el gobierno jordano desmintió cualquier riesgo en estas instalaciones. El Centcom también informó sobre la desaparición de un tercer militar estadounidense en los ataques con misiles y drones iraníes en Jordania.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, el número total de soldados estadounidenses fallecidos asciende a 16. La violencia ha escalado desde que se reanudaron las hostilidades en julio, tras un alto el fuego en abril. El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, amenazó con infligir una «lección inolvidable» a Estados Unidos por sus acciones recientes.
Según el Ministerio iraní de Salud, los bombardeos estadounidenses han dejado al menos 50 muertos y más de 500 heridos desde el 27 de junio. Además, se han reportado incidentes marítimos en el estrecho de Ormuz, que ha sido cerrado de facto por Irán, afectando gravemente el tráfico marítimo en esta vía estratégica.
Antes de la guerra, casi una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos transitaba por el estrecho de Ormuz. Con el nuevo bloqueo impuesto por Teherán, Estados Unidos ha reactivado el bloqueo a los puertos iraníes, que había levantado como parte del acuerdo que buscaba poner fin al conflicto.
Los Guardianes de la Revolución han advertido que los ataques continuarán hasta que se restablezca la calma en la costa sur y en el estrecho de Ormuz.
Te puede interesar...
