Estados Unidos ha impuesto restricciones de visado a más de 100 funcionarios nicaragüenses y sus familiares, en respuesta a la muerte del preso político Brooklyn Rivera, según anunció el secretario de Estado, Marco Rubio. Rivera, líder del pueblo miskito y exparlamentario, falleció el 31 de mayo a los 73 años tras pasar tres años en prisión, donde su salud se deterioró, según el gobierno nicaragüense.
Rivera fue arrestado el 29 de septiembre de 2023 en su hogar en Bilwi, y Amnistía Internacional lo consideró un «preso de conciencia». Rubio enfatizó que el gobierno de Estados Unidos no ignorará la responsabilidad de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en su muerte.
Detalles de las sanciones
Las nuevas restricciones de visado se suman a un total de más de 2,350 funcionarios nicaragüenses y sus familiares que ya enfrentan limitaciones de entrada a Estados Unidos. Washington no ha hecho pública la lista de los afectados, ya que el Departamento de Estado no está obligado a revelar la identidad de los sancionados, según una fuente oficial.
El comunicado de Rubio menciona a Lumberto Campbell Hooker, un alto cargo nicaragüense que fue sancionado en noviembre de 2019. Hooker, quien es presidente interino del Consejo Supremo Electoral, ha sido acusado de participar en la negación de atención médica a Rivera y de impedir que su familia pudiera enterrar sus restos.
Las restricciones de visado son parte de una política más amplia de Estados Unidos hacia varios países latinoamericanos que consideran hostiles o que no colaboran en la lucha contra el crimen organizado y las violaciones de derechos humanos. En abril, el Departamento de Estado anunció restricciones para 26 personas de la región, sin especificar sus identidades.
Reacciones internacionales
La muerte de Brooklyn Rivera ha generado indignación tanto a nivel regional como internacional. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha solicitado una investigación «rápida, imparcial y transparente», mientras que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos condenó el hecho esta semana.
El gobierno de Ortega y Murillo ha sido objeto de críticas desde las protestas masivas de 2018, que fueron reprimidas por las autoridades. Rubio concluyó su comunicado afirmando que «Estados Unidos está del lado del pueblo nicaragüense que, como Rivera, aspira a ver una Nicaragua libre».
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