El Gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 25 % a ciertos productos de Brasil, medida ordenada por el presidente Donald Trump tras una investigación comercial que se inició hace un año. La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) indicó que esta decisión se basa en prácticas del Gobierno brasileño que restringen el comercio estadounidense.
La investigación reveló que Brasil implementa políticas relacionadas con el comercio digital, servicios de pago electrónico y aranceles preferenciales injustos, así como problemas en la protección de la propiedad intelectual y el acceso al mercado del etanol. También se mencionó la deforestación ilegal como un factor que afecta el comercio.
Reacciones y negociaciones
El embajador y representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, expresó que los nuevos aranceles buscan proteger los intereses económicos estadounidenses frente a prácticas comerciales que considera desleales. A pesar de las negociaciones con Brasil durante el último año, no se lograron resolver las diferencias, aunque Greer afirmó que Washington está dispuesto a continuar el diálogo.
Greer también acusó a Brasil de perjudicar a empresas tecnológicas estadounidenses y de retroceder en la aplicación de medidas anticorrupción. Además, mencionó que los agricultores brasileños obtienen ventajas competitivas al utilizar tierras deforestadas ilegalmente, lo que complica el acceso de trabajadores y exportadores estadounidenses al mercado brasileño.
La investigación incluyó consultas formales con el Gobierno brasileño, dos audiencias públicas y el análisis de más de 360 comentarios escritos de particulares y organizaciones. En total, 77 testigos comparecieron en las audiencias celebradas este mes antes de que se tomara la decisión final por parte de la Administración Trump.

