El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, reiteró este martes la exigencia del presidente Donald Trump a México para que intensifique sus esfuerzos contra el narcotráfico y evite una intervención directa de Washington. Hegseth expresó su deseo de que México «dé un paso hacia el frente» en la lucha contra las organizaciones del narcotráfico durante una citación en el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.
La advertencia del secretario surgió en respuesta a preguntas de congresistas sobre la creciente tecnificación de los carteles, que han comenzado a utilizar drones y han realizado incursiones en territorio estadounidense en los últimos meses. Trump había anticipado en la Casa Blanca que si las autoridades mexicanas «no hacen su trabajo» contra el crimen organizado, Estados Unidos tomará medidas.
Cooperación y prioridades
Durante su intervención, Hegseth calificó la cooperación entre México y Estados Unidos como una «colaboración sin precedentes» y hizo un llamado a las fuerzas de Defensa y Marina mexicanas a continuar trabajando como socios y a intensificar sus esfuerzos. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, la lucha contra el narcotráfico, especialmente contra el tráfico de fentanilo, se ha convertido en una de las principales prioridades de la administración estadounidense.
Estados Unidos ha designado a los principales carteles de México como organizaciones terroristas, lo que ha aumentado la presión sobre el gobierno mexicano. Aunque Trump ha elogiado la relación con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha insistido en la necesidad de una intervención estadounidense en territorio mexicano, algo que el gobierno de Sheinbaum rechaza en defensa de la soberanía nacional.
Acusaciones y extradición
La presión sobre México se intensificó tras la acusación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por narcotráfico por un tribunal federal de Estados Unidos. Rocha Moya, quien es miembro de Morena, el partido de Sheinbaum, enfrenta cargos junto a otros nueve funcionarios por delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas.
Por su parte, el gobierno mexicano ha señalado que, aunque Estados Unidos ha solicitado la detención con fines de extradición, no ha presentado «elementos de prueba» que sustenten las acusaciones de culpabilidad contra Rocha Moya.

