La incertidumbre sobre la apertura del estrecho de Ormuz se intensificó este domingo, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmando que está abierto, mientras que la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), controlada por Irán, declaró que el tránsito es imposible tras los recientes ataques estadounidenses.
En una entrevista con NBC News, Trump sostuvo que el estrecho permanece accesible para el tráfico comercial, a pesar de que Irán había anunciado su bloqueo esa madrugada. «Anoche los bombardeamos a más no poder. Son gente muy, muy malvada y enferma», comentó el presidente estadounidense.
El Comando Central estadounidense (Centcom) también aseguró que el paso está abierto «para todas las embarcaciones» que deseen transitar legalmente, afirmando que «Irán no controla el estrecho. El tráfico fluye», según una publicación en X.
Sin embargo, la PGSA, creada por Irán para gestionar el tránsito por Ormuz, advirtió que «debido a los recientes movimientos ilegales de las fuerzas militares de Estados Unidos en la región, actualmente no es posible el paso por el estrecho de Ormuz».
Ante esta escalada de ataques, Pakistán, principal mediador entre Estados Unidos e Irán, instó a una desescalada inmediata del conflicto. El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, llamó a las partes a actuar con contención y a seguir el camino del diálogo como «única vía factible para resolver las disputas».
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, también expresó en NBC News que Trump busca un acuerdo con Irán, aunque no duda en recurrir a la fuerza si es necesario. «Creo que el presidente quiere agotar todas las posibilidades de alcanzar un acuerdo, especialmente en lo que respecta a la cuestión nuclear», afirmó Netanyahu.
Las autoridades omaníes denunciaron ataques con drones en su territorio, confirmando que varios sitios en la región de Musandam fueron blanco de estos ataques, que fueron atribuidos a Irán. El ministerio de Exteriores de Omán convocó al embajador iraní para presentar una nota de protesta.
Además, el Ejército de Jordania reportó que tres misiles iraníes cayeron en su territorio, causando daños materiales menores sin víctimas. Por su parte, el Gobierno de Catar condenó los «renovados ataques» de Irán y se reservó el derecho de responder para proteger su soberanía y seguridad.
Mientras tanto, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, afirmaron que están en plena coordinación con Teherán ante la escalada militar y expresaron su apoyo a la República Islámica «con todos los medios a su alcance».
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