El Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, anunció que la investigación para imponer nuevos aranceles a 60 economías, incluida la República Dominicana, concluirá «en semanas». Esta investigación se centra en la entrada de productos elaborados con trabajo forzoso y la supuesta falta de medidas efectivas por parte de estos países para impedirlo.
Greer, quien se encontraba en París para la reunión ministerial anual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), destacó la complejidad de la investigación y subrayó que Estados Unidos ha estado trabajando en este tema desde hace un año. Aclaró que la ofensiva no es nueva, ya que se inició con una investigación contra Brasil y, más recientemente, contra Vietnam.
El USTR recordó que hace un año ya había expresado su preocupación por el trabajo forzoso y la entrada de productos relacionados en la cadena de suministros. Esta investigación forma parte de la política comercial de Estados Unidos, que busca abordar la problemática de manera más enérgica.
Detalles sobre los aranceles
Greer precisó que los nuevos aranceles podrían añadirse a los existentes en la Unión Europea (UE) bajo el acuerdo de Turnberry, alcanzado en 2025. Este acuerdo permite a Estados Unidos imponer aranceles hasta cierto nivel, lo que ofrece un margen para fijarlos.
En cuanto a la aplicación de leyes contra el trabajo forzoso, el USTR indicó que Estados Unidos cuenta con una legislación que prohíbe la importación de productos fabricados total o parcialmente con trabajo forzoso desde hace 100 años. En los últimos diez años, el país ha intensificado su aplicación, considerándose uno de los pocos con un alto nivel de ambición en este aspecto.
Greer mencionó que otros países, como la UE, Canadá y México, tienen leyes similares, pero no las aplican adecuadamente. En este sentido, Estados Unidos contempla imponer un arancel del 10% a aquellos países que tienen leyes, pero no las utilizan correctamente, mientras que a los que carecen de una ley sólida se les aplicaría un 12.5%.
Sobre la posibilidad de un acuerdo internacional para regular las importaciones de productos elaborados con trabajo forzoso, Greer expresó su apertura a la idea, sugiriendo que la OCDE podría ser un foro adecuado para ello. Sin embargo, consideró que la Organización Mundial del Comercio (OMC) no sería el lugar ideal debido a las dificultades para llevar a cabo acciones multilaterales.
Finalmente, el USTR enfatizó que Estados Unidos está dispuesto a explorar instrumentos comerciales en el futuro, siempre que se involucren democracias de mercado, como es el caso de la OCDE.
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