La educación dominicana enfrenta el desafío de ejecutar con disciplina el Plan Horizonte 2034, según el informe 2025 de la Iniciativa Dominicana por una Educación de Calidad (IDEC). Este documento destaca que, aunque se han identificado problemas y acciones necesarias para mejorar el aprendizaje, la verdadera dificultad radica en implementar los planes ya establecidos. La permanencia de los estudiantes en el sistema educativo, especialmente en el primer ciclo de secundaria, es una de las prioridades más urgentes.
A pesar de que la cobertura educativa ha mejorado, muchos adolescentes abandonan la escuela antes de completar sus estudios, a menudo debido a dificultades económicas o a la falta de percepción de oportunidades que la educación les puede ofrecer. Esto resalta la necesidad de que las escuelas no solo transmitan conocimientos, sino que también desarrollen competencias útiles para la vida y conecten a los estudiantes con el mundo laboral.
Retos en la calidad del aprendizaje
El programa PREPARA se presenta como una opción para aquellos que desean estudiar mientras trabajan, aunque aún no ha recuperado la matrícula previa a la pandemia. Esto sugiere la necesidad de investigar por qué muchos jóvenes han perdido interés en continuar su educación formal.
Otro desafío significativo es la calidad de los aprendizajes, ya que muchos estudiantes terminan cada grado sin dominar las competencias básicas del currículo. Las debilidades en comprensión lectora y matemática son preocupantes, ya que estas habilidades son fundamentales para el aprendizaje en otras disciplinas.
El currículo actual es considerado excesivamente amplio, lo que dificulta que los estudiantes consoliden los aprendizajes esenciales. Se sugiere que durante los primeros años de escolaridad, la prioridad debe ser que todos los niños aprendan a leer, escribir y desarrollar habilidades lógico-matemáticas.
Para alcanzar estos objetivos, es crucial contar con docentes bien preparados y comprometidos. El Ministerio de Educación ha aumentado la inversión en formación continua, pero la capacitación debe ir acompañada de apoyo pedagógico y evaluación constante para ser efectiva.
Liderazgo y recursos en la educación
El liderazgo de los directores de centros educativos es fundamental, ya que deben enfocarse en el seguimiento del proceso de enseñanza y el acompañamiento a los docentes. Además, la participación de las familias es esencial para fortalecer la responsabilidad compartida en la educación de los estudiantes.
Los docentes también requieren recursos didácticos de calidad, como libros de texto y tecnología, para enriquecer el aprendizaje. La inversión en estos recursos debe estar acompañada de mecanismos que aseguren su uso efectivo en las aulas.
El éxito del Plan Horizonte 2034 dependerá de la capacidad institucional para ejecutar las políticas educativas, medir resultados y corregir deficiencias. La educación dominicana necesita estabilidad en sus prioridades y una cultura de rendición de cuentas basada en evidencias.
El informe IDEC 2025 reafirma que el camino está definido, y es esencial mantener el compromiso político y social para traducir estas prioridades en mejoras concretas en las aulas. Solo con una implementación consistente y una gestión eficiente, la educación dominicana podrá convertirse en un motor de desarrollo económico y social.

