El economista Ysrrael Abreu advirtió que el aumento del impuesto sobre la renta (ISR) corporativo, propuesto en el Plan Anticrisis del Gobierno, podría generar inflación y afectar a los sectores más vulnerables de la población. Según Abreu, el enfoque del anteproyecto de reforma tributaria, que concentra el 75% del esfuerzo recaudatorio en grandes corporaciones, no protege a los pobres ni a la clase media, sino que los empuja hacia la pobreza.
Durante una entrevista en el programa “Enfrentados” de El Nuevo Diario TV, Abreu explicó que todos los impuestos son inflacionarios y citó estudios que demuestran el impacto negativo del aumento del ISR en un país donde el 80% de las recaudaciones provienen de los más ricos. Afirmó que estos contribuyentes no asumirán la carga fiscal directamente, lo que resultará en un aumento de precios para los consumidores finales.
El economista cuestionó las declaraciones del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, y consideró que la reforma tributaria es engañosa. Aseguró que las grandes empresas con ingresos anuales superiores a RD$1,000 millones trasladarán el costo del impuesto a la población, lo que contradice la afirmación de que la reforma beneficiará a la clase media y baja.
Abreu también se refirió a la reducción del impuesto sucesoral del 25% al 3%, argumentando que esta medida favorece a los ricos, ya que la mayoría de la población dominicana no posee bienes suficientes para heredar. Cuestionó la lógica de la reforma al señalar que un gran porcentaje de la población vive en la pobreza y no tiene patrimonio que transmitir.
El economista enfatizó que la mayoría de los dominicanos no tiene nada que heredar, lo que hace que la reducción del impuesto sucesoral no tenga impacto en los sectores de menores ingresos. “Estamos claros de que el pobre no tiene nada que donar”, subrayó.
Abreu calificó la reforma como regresiva y criticó el apoyo de algunos sectores industriales a la propuesta. Mencionó que las exenciones tributarias, que ascienden a alrededor de RD$44 mil millones, podrían ser reducidas en un 50% para cubrir gran parte del déficit fiscal sin necesidad de crear nuevos impuestos.
El economista concluyó su intervención cuestionando los intereses detrás del apoyo a la reforma tributaria por parte de algunos sectores industriales, que se benefician de las exenciones fiscales. Su análisis sugiere que la reforma podría tener consecuencias adversas para la economía dominicana y la población más vulnerable.

