El ébola se ha expandido a la octava provincia de la República Democrática del Congo (RDC) tras la detección de nuevos casos en la localidad de Wapinda, donde se identificaron dos varones jóvenes. Este brote ya afecta a ocho de las 27 provincias del país y abarca un total de 66 zonas de salud.
Desde que se declaró la decimoséptima epidemia de ébola el 15 de mayo, la RDC ha reportado un total de 9,415 casos confirmados y 4,536 muertes, lo que resulta en una tasa de letalidad del 48.2%. La provincia de Ituri sigue siendo el principal epicentro, concentrando el 73.2% de los contagios totales.
En el último informe, se registraron 67 nuevos casos confirmados en todo el país, con 44 en Ituri, 14 en Kivu del Norte, 7 en Haut Uélé y 2 en Ubangui del Norte. Estos contagios fueron acompañados de 18 muertes comunitarias y 8 decesos en centros de tratamiento.
Las autoridades sanitarias han informado que 2,522 pacientes se han recuperado desde el inicio de la epidemia. Los operativos de rastreo de contactos continúan, aunque el índice de seguimiento actual se sitúa en 79.1%, por debajo del umbral óptimo del 95%.
La epidemia también se ha propagado a Uganda, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el fin del brote el 26 de agosto, tras contabilizar 20 contagios, de los cuales 15 eran importados de la RDC, incluyendo 2 muertes.
Otros países han reportado casos vinculados al brote, como Kenia con 7 casos, y Francia y Países Bajos con 1 caso cada uno. La cepa Bundibugyo, causante de la epidemia actual, no cuenta con tratamientos médicos específicos.
A pesar de la falta de tratamientos, la OMS está trabajando en dos vacunas que han comenzado ensayos en humanos, aunque su desarrollo podría tardar varios meses en completarse.

