Un tiroteo en el estacionamiento de una iglesia mormona en Salt Lake City, Estados Unidos, dejó al menos dos personas muertas y seis heridas la noche del miércoles. El incidente ocurrió alrededor de las 7:30 p.m. cuando los feligreses salían de un funeral en una capilla de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Según la Policía de Salt Lake City, los disparos se produjeron en el área de estacionamiento, generando pánico entre los asistentes. Las víctimas fatales fueron declaradas muertas en el lugar, mientras que los heridos, todos adultos, fueron trasladados a hospitales cercanos. Al menos tres de ellos se encuentran en estado crítico, según informes preliminares.
Las autoridades han indicado que no se han realizado arrestos hasta el momento y que la investigación sigue activa para identificar al o los responsables del ataque. Los investigadores han señalado que, de manera preliminar, no hay indicios de que el tiroteo haya sido motivado por razones religiosas, sugiriendo que podría estar relacionado con un altercado previo.
Decenas de unidades policiales, ambulancias y equipos de emergencia respondieron rápidamente al incidente, acordonando el área y estableciendo un amplio operativo de seguridad. Testigos describieron escenas de caos, con personas corriendo para buscar refugio tras escuchar los disparos.
Líderes comunitarios y representantes de la iglesia han expresado su consternación por lo ocurrido, especialmente en un espacio destinado al recogimiento y durante un acto fúnebre. Las autoridades han prometido proporcionar más detalles a medida que avance la investigación.
Este trágico evento reabre el debate sobre la seguridad en espacios públicos y lugares de culto en Estados Unidos.
