El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este martes a Ankara para participar en la 36.ª cumbre de líderes de la OTAN, donde se discutirán temas como el aumento de la inversión en defensa y el apoyo a Ucrania frente a la invasión de Rusia.
El avión presidencial aterrizó a las 13:50, hora local, en un aeropuerto militar, donde fue recibido por el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan. Posteriormente, Trump se trasladó al complejo presidencial donde se llevarán a cabo las sesiones de la cumbre durante dos días.
La delegación estadounidense incluye al embajador en Turquía, Tom Barrack; al embajador ante la OTAN, Matt Whitaker; y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, quienes acompañaron al mandatario en su llegada.
Esta visita es histórica, ya que es la primera vez en 17 años que un presidente de Estados Unidos viaja oficialmente a Turquía, siendo la última visita la de Barack Obama en 2009.
Analistas destacan la relevancia de este encuentro en un contexto de creciente tensión geopolítica, marcado por la guerra en Ucrania y desafíos de seguridad en Europa. Además, las diferencias estratégicas dentro de la Alianza Atlántica añaden complejidad a las discusiones.
Erdoğan recibió personalmente a Trump en el aeropuerto, un gesto poco común en el protocolo presidencial turco, lo que ha sido interpretado como un signo del interés de ambos países por fortalecer el diálogo bilateral.
Las autoridades turcas implementaron un amplio operativo de seguridad para la visita de Trump. Según el canal NTV, varias carreteras fueron cerradas con barricadas policiales para garantizar el desplazamiento seguro de la comitiva.
Se desplegaron francotiradores en azoteas cercanas y cientos de agentes de seguridad fueron distribuidos en puntos estratégicos de la capital. También se observó la presencia de personal militar estadounidense colaborando en las labores de protección.
El dispositivo de seguridad incluyó vehículos con sistemas tecnológicos avanzados, como inhibidores de señales electrónicas, para prevenir posibles amenazas durante la estancia de Trump en Ankara, reflejando la importancia de esta cumbre para la OTAN y la seguridad internacional.

