Dominicanos en Nueva York se manifestaron este domingo frente al Yankee Stadium, en El Bronx, en contra de diversas medidas que consideran abusivas en la República Dominicana. La protesta también celebró de manera sarcástica el cumpleaños del presidente Luis Abinader, quien cumplió 59 años. Activistas comunitarias como Dayanara Borbón, Wilka Tavárez y Carmen Meléndez lideraron la actividad, exigiendo respuestas del gobierno del PRM sobre abusos policiales y el abandono de la diáspora.
Durante la manifestación, los participantes denunciaron la reforma fiscal, el alto costo de los servicios consulares, la falta de protección ante estafas inmobiliarias y el intento de limitar la libertad de expresión mediante la denominada Ley Mordaza. Estos temas fueron parte de las preocupaciones expresadas por los activistas, quienes buscan visibilizar la situación actual en la República Dominicana.
Simbolismo en la protesta
Para conmemorar el cumpleaños de Abinader, los manifestantes llevaron un bizcocho, velas “para ver si al gobierno se le prende el bombillo” y cajas de regalos que simbolizaban las promesas incumplidas a la comunidad dominicana en el exterior. Este gesto fue una forma de crítica a las expectativas no cumplidas por parte del mandatario.
Un momento conmovedor de la protesta fue cuando los participantes sacaron unos tenis de una de las cajas de regalos, representando a los jóvenes que han perdido la vida a manos de la policía. Este acto subrayó la demanda de justicia por las víctimas de la violencia policial.
Los manifestantes también cuestionaron la falta de representación de los diputados de ultramar y pidieron un mayor control ante la migración irregular, así como el respeto a la soberanía nacional. Reclamaron políticas migratorias firmes, organizadas y respetuosas de los derechos humanos.
Con pancartas, consignas y megáfonos, los asistentes rechazaron cualquier intento de silenciar las críticas ciudadanas. Afirmaron que la libertad de expresión no debe ser castigada para proteger a funcionarios ni ocultar los problemas del país. “La diáspora no se calla, no se vende y no va a dejar que abusen de ella”, concluyeron los manifestantes.

