Dos dominicanos, Elsa Espina-Espinal, de 55 años, y Wilgen Elías Severino-Tatis, de 66, fueron hallados muertos con heridas de bala en un apartamento del complejo residencial Gaylord White Houses, en East Harlem, Nueva York, en un caso que las autoridades investigan como un doble homicidio. Los cuerpos fueron descubiertos la noche del jueves 5 de noviembre por una vecina que encontró la puerta del apartamento sin seguro.
Según fuentes policiales citadas por el periódico Daily News, los cuerpos fueron encontrados alrededor de las 10:34 de la noche. Severino-Tatis tenía las manos atadas y una herida de bala en la cabeza, mientras que Espina-Espinal yacía a su lado, también sin vida, con un disparo en la parte superior de la cabeza.
Espina-Espinal trabajaba como cuidadora de personas enfermas desde hacía 18 años y atendía a Severino-Tatis. El hallazgo se produjo después de que la agencia para la que trabajaba intentara comunicarse con ella, al notar su ausencia en la vivienda de otro paciente.
Ante la falta de respuesta, la agencia contactó a uno de los hijos de Espina-Espinal, quien tenía el número de una vecina de Severino-Tatis. La mujer se dirigió al apartamento y encontró los cuerpos.
Una hermana de Espina-Espinal relató que su familiar había regresado del supermercado poco antes de ser asesinada y que solía llevar comida a Severino-Tatis para que no pasara hambre. Su hija, Ellie Santana, expresó que su madre estaba a menos de cinco semanas de jubilarse y planeaba mudarse a Santo Domingo con su esposo.
Hasta el viernes, las autoridades no habían realizado arrestos ni determinado el motivo del doble homicidio. Tampoco se había precisado cuánto tiempo llevaban fallecidas las víctimas al momento del hallazgo.
Un vecino recordó haber escuchado durante el verano a alguien golpeando la puerta del apartamento de Severino-Tatis y exigiendo dinero, aunque no se ha confirmado si este incidente está relacionado con el crimen. La Policía continúa investigando para esclarecer las circunstancias de las muertes e identificar a los responsables.
La administración del complejo residencial informó que sus empleados colaboran con el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) en las investigaciones.

