El serbio Novak Djokovic expresó su felicidad y agotamiento tras su victoria en un intenso partido de cinco horas y cuarto ante el canadiense Felix Auger Aliassime, que se llevó a cabo en la Pista Central del All England Club. Aunque intentó enviar a sus hijos a dormir después del cuarto set, ellos decidieron quedarse para presenciar el emocionante encuentro.
“Me alegra que se quedaran porque fue uno de los mejores partidos que he jugado en esta pista en mi carrera”, comentó Djokovic tras el partido. El jugador, que ha ganado 24 Grand Slam, reveló que no logró que sus hijos escucharan su petición de irse a dormir.
El tenista subrayó que la victoria fue fruto de su esfuerzo y dedicación, afirmando que “fue con una raqueta y con mucho corazón”. Además, destacó su capacidad para manejar los nervios en momentos críticos del partido. “Supe lidiar con los nervios y la tensión extrema de estos partidos”, agregó.
Djokovic también reflexionó sobre la igualdad del marcador, señalando que “el final, tal y como ha sido, resume lo que ha sido el partido. Estos son los momentos por los que juego al tenis”. Ahora, se prepara para enfrentar al italiano Jannik Sinner en las semifinales.
El serbio, que disputará su quinceava semifinal en Wimbledon y la número 55 de un Grand Slam, expresó su deseo de haber jugado esa semifinal en la final. “Ojalá hubiese sido la final. No sé cómo estaré mañana, como me encontraré. Ahora estoy feliz por la victoria”, comentó.
Sobre su récord de semifinales, Djokovic mencionó que “es otra semifinal más” y que revisará sus cifras al final de su carrera. “Todo es trabajo. Pero ahora solo me preocupa recuperarme, prepararme y jugar contra el mejor jugador del mundo dentro de unos días”, concluyó.
El enfrentamiento entre Djokovic y Sinner será el duodécimo entre ambos, con el italiano liderando el historial con seis victorias, aunque el serbio ganó el más reciente en la semifinal del Abierto de Australia.

