El director del Sistema Penitenciario de Guatemala, Jorge Guillermo López Dellachiessa, enfrenta un grave problema de hacinamiento en las cárceles del país, que superan el 350% de su capacidad, y la influencia de pandillas que continúan operando desde prisión. En una entrevista con EFE, López afirmó que no se dejará intimidar por estos desafíos y que su gestión se mantiene firme en la lucha contra la corrupción y la violencia.
Desde su nombramiento hace casi un año, López ha señalado que su principal objetivo es combatir la corrupción que afecta tanto a los reclusos como al personal penitenciario, donde las plazas operativas eran adquiridas a través de sobornos. Actualmente, el Sistema Penitenciario cuenta con 24 centros de detención y una población de aproximadamente 24,000 privados de libertad, de los cuales 2,500 son considerados de alta peligrosidad.
Las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, catalogadas como organizaciones criminales transnacionales, son responsables de gran parte de la violencia y extorsiones que afectan a la población guatemalteca. Para desarticular estas bandas, se han realizado traslados de reos a diferentes cárceles, buscando que los condenados cumplan sus penas en granjas de rehabilitación y se reduzca el hacinamiento en los centros preventivos.
El director también anunció planes para el próximo año, que incluyen la adquisición de tecnología para bloquear señales telefónicas en los presidios y la reactivación de un centro de monitoreo y videovigilancia, medidas que han sido postergadas por años. López destacó que es crucial combatir la corrupción que permea el sistema penitenciario.
Las reacciones de las pandillas ante estas iniciativas han sido violentas. El traslado de líderes pandilleros a una cárcel de alta seguridad el año pasado provocó una serie de motines y ataques que resultaron en el asesinato de varios policías en la Ciudad de Guatemala. López subrayó la importancia de implementar programas de reinserción social que incluyan educación y capacitación laboral para los reclusos.
Cerca de 20,000 de los internos son elegibles para participar en esquemas de trabajo y estudio. El programa ‘Manos Productivas’, impulsado por el Ministerio de Gobernación, busca convertir el tiempo libre en trabajo productivo, permitiendo a los reos fabricar insumos de construcción y así acelerar su reintegración a la sociedad.
A pesar de estos esfuerzos, el Sistema Penitenciario sigue enfrentando problemas como el contrabando de drogas y productos, así como la corrupción interna. El director concluyó que se están implementando cambios significativos que antes no se realizaban, con el objetivo de mejorar la situación del sistema penitenciario en Guatemala.

