Las autoridades del estado mexicano de Sinaloa anunciaron la separación temporal de Enrique Mora García, director del penal de El Castillo en Mazatlán, tras dos riñas que dejaron un total de doce muertos, incluido un niño de dos años, a inicios de octubre. La decisión busca no entorpecer las investigaciones del Órgano Interno de Control de la Secretaría y de la Fiscalía.
La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, confirmó la separación del funcionario, indicando que será de carácter temporal. Esta medida se produce en medio de una crisis en el penal, donde el primer enfrentamiento, ocurrido el 8 de octubre, resultó en diez muertes y 16 heridos, incluyendo al menor que estaba de visita.
Un segundo altercado al día siguiente dejó otros dos reclusos fallecidos, lo que llevó al despliegue de fuerzas estatales y federales tanto dentro como fuera del centro penitenciario. Este contexto resalta la creciente preocupación por la seguridad en Sinaloa y la presión sobre su sistema carcelario.
Las autoridades han vinculado los choques en Mazatlán con la necesidad de mejorar el control penitenciario, investigar el ingreso de armas y acelerar la construcción de un nuevo penal en la región. La situación en El Castillo ha sido objeto de críticas por parte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Un diagnóstico de 2025 de esta comisión señala que el penal arrastraba problemas como la insuficiencia de custodios, actividades ilícitas y fallas en la prevención de incidentes violentos. La separación de Mora García es un paso en medio de un panorama complejo en el sistema penitenciario de Sinaloa.

