El artista plástico dominicano Dionisio Blanco reflexiona sobre sus 56 años de trayectoria en el arte, destacando su visión del mismo como un sacerdocio. Blanco, a quien se dedicará el festival Cultura en el Sur, repasa su formación académica y el simbolismo de sus sembradores, una de sus expresiones más reconocidas.
Desde sus inicios en el liceo Pablo Claudio de San Cristóbal, donde comenzó a formarse en artes escénicas, música y pintura, hasta su paso por la Escuela Nacional de Bellas Artes, Blanco ha cultivado un enfoque profundo sobre la condición humana a través del dibujo, la pintura y la escultura. En esta entrevista, el maestro comparte sus influencias y la importancia de sus obras en el contexto del arte contemporáneo.
El artista menciona que su interés por el dibujo fue fundamental en su formación, destacando su experiencia como ayudante de Pedro García de Villena y su aprendizaje con el maestro Jaime Colson. Estas experiencias le permitieron desarrollar una metodología para expresar sus ideas artísticas, que han evolucionado a lo largo de los años.
Los viajes y exposiciones en Nueva York marcaron un hito en su carrera, donde conoció a importantes figuras del arte como Fernando Botero y Agustín Fernández. Estas conexiones le brindaron la oportunidad de representar a su país en el extranjero, lo que considera un gran honor. Su obra ha sido expuesta en diversas galerías internacionales, incluyendo una en Miami y otra en Israel.
Blanco también reflexiona sobre el significado de sus sembradores, que representan una metáfora de la vida. Su primera exposición sobre este tema, titulada «Imágenes de sembradores sobre la tierra dormida», le valió el Premio Nacional de Artes Visuales en 1984. A través de sus obras, busca provocar la reflexión en el espectador, utilizando elementos del surrealismo.
El artista considera que el arte es un sacerdocio que debe ser practicado con seriedad y respeto por la historia. Aunque apoya el arte contemporáneo, enfatiza la importancia de una formación sólida detrás de cada artista. Para él, la creación es un proceso amplio que no debe ser censurado, pero debe existir un equilibrio con el legado artístico previo.
En su opinión, la escuela de arte dominicana, que comenzó a desarrollarse en la década de 1940, ha sido fundamental para el crecimiento cultural del país. A lo largo de su carrera, ha participado en colonias de artistas en el extranjero y ha colaborado con figuras internacionales, enriqueciendo su perspectiva sobre el arte.
Próximamente, Blanco tiene una exposición programada para noviembre en la sede de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en Azua, como parte de una iniciativa cultural respaldada por el Ministerio de Cultura. Este evento representa un reconocimiento a su trayectoria y su conexión con el sur del país, donde se siente orgulloso de representar a su pueblo.

