El Día de las Madres en la República Dominicana, que se celebra el último domingo de mayo, es una festividad que reúne a las familias en torno a la comida, el merengue y el amor hacia las madres. Esta celebración, lejos de ser sobria, se convierte en una explosión de alegría que honra a las madres dominicanas y une a la familia para festejar a la reina del hogar.
Desde temprano, los hogares se llenan de aromas de un desayuno especial, donde las madres son sorprendidas con café recién colado, jugo de naranja natural y el clásico «desayuno de los tres golpes»: mangú con cebolla salteada, huevos fritos y salami con quesito frito. También pueden aparecer otros manjares como bollitos de yuca, pan de batata o arepas con chocolate de agua, marcando el inicio de un día dedicado a consentirlas.
El almuerzo y la música
El almuerzo se convierte en el epicentro de la celebración, donde las familias se congregan, a menudo viajando desde diferentes puntos del país o del extranjero, para compartir una mesa repleta de delicias dominicanas. El plato estrella suele ser el asopao de pollo o mariscos, una sopa espesa y reconfortante que evoca el calor del hogar, junto al sancocho de siete carnes.
No pueden faltar las pechugas rellenas, carne preparada de diversas formas, lasaña, pastelón de plátanos maduros y de berenjenas, arroz con habichuelas y maduros al caldero, acompañados de guisos de pollo, res o cerdo sazonados con el característico sofrito dominicano. Las ensaladas frescas, tostones crujientes y, en ocasiones, pescado frito, completan el festín, junto a una buena ensalada de aguacate. La bebida más común es el mabí o jugos naturales de frutas tropicales como chinola, mango o piña.
La música de merengue y bachata resuena en cada rincón, invitando al baile y a la confraternidad. Es común ver a las madres, vestidas con sus mejores galas, moviéndose al ritmo contagioso de la música, rodeadas de sus hijos y nietos. Las risas y anécdotas compartidas son tan esenciales como la comida, creando un ambiente de pura felicidad.
En este día especial, se celebra no solo a las madres presentes, sino también a la figura de la matriarca que ha forjado la familia. Es una ocasión para reconocer su fuerza, sacrificio, guía y amor incondicional, que es el pilar de la sociedad dominicana. La celebración se enriquece con los sabores de la tierra y la calidez familiar.
Además, la pionera en la nueva cocina dominicana, reconocida con premios como Champions of Change 2025 y dos cuchillos en The Best Chef Awards 2025, impulsa proyectos desde su Fundación Ima, y su restaurante Aguají ha hecho historia al entrar en la lista Latin America´s 50 Best Restaurants.
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