Numerosos feligreses del templo asignado al sacerdote desaparecido se concentraron este lunes en el exterior de la sede del gobierno estatal en Sinaloa para orar y exigir su hallazgo con vida. La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez, informó a los medios que la Secretaría de Seguridad ha iniciado un operativo de búsqueda.
Domínguez aseguró que se mantiene comunicación con las autoridades eclesiásticas para dar seguimiento a la situación. En el contexto de la violencia vinculada al narcotráfico en México, al menos 14 sacerdotes han sido asesinados en los últimos siete años, según datos del Centro Católico Multimedial.
La violencia en la región está relacionada con la guerra interna del cartel del Sinaloa, que enfrenta conflictos entre las facciones de sus líderes históricos y ex socios, como Joaquín «El Chapo» Guzmán e Ismael «El Mayo» Zambada, ambos actualmente en prisión en Estados Unidos. Culiacán se ha convertido en el principal escenario de estos ajustes de cuentas, que han dejado más de 2,000 muertos desde 2024.

