El desalojo de una familia en El Seibo ha suscitado una fuerte polémica tras la detención del sacerdote dominico Miguel Ángel Gullón.
Gullón, director de la emisora Radio Seibo, fue apresado durante más de tres horas mientras intercedía en el operativo.
El religioso calificó el desalojo como arbitrario, argumentando que no existía una sentencia judicial, notificación previa ni cumplimiento del debido proceso.
El desalojo fue ordenado por el fiscal adjunto de El Seibo, Raúl Guerrero Cedeño, pero sin la autorización de un juez.
Gullón afirmó: “Todo lo que ha ocurrido es una injusticia grande. No hubo orden judicial ni diálogo previo”.
Actualmente, la familia continúa ocupando la vivienda, que afirman haber habitado durante décadas.
La situación plantea interrogantes sobre la legalidad del procedimiento de desalojo y la detención del sacerdote, que, según expertos, no debería ser motivo de arresto.
Los agentes involucrados podrían haber incurrido en un exceso que requiere sanción.
Es fundamental investigar si se cumplieron los procedimientos legales durante el operativo. De no ser así, será necesario establecer responsabilidades.
Gullón sostiene que el incidente refleja un abuso de poder por parte de las autoridades.
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