El Partido Demócrata ha conseguido la aprobación de un nuevo mapa de distritos electorales en Virginia, con miras a las elecciones intermedias de noviembre.
Esta medida busca equilibrar la contienda contra los republicanos y asegurar nuevos escaños en la Cámara de Representantes.
Con el 80 % de los votos contabilizados, el 50,3 % de los votantes aprobó el referéndum, mientras que el 49,7 % se opuso a la redistribución.
Este nuevo mapa podría permitir a los demócratas ganar hasta cuatro escaños adicionales.
La gobernadora demócrata, Abigail Spanberger, celebró el resultado, aunque advirtió que se trata de una «medida temporal» para contrarrestar la influencia del expresidente Trump en otros estados, como Texas y Carolina del Norte.
Reacciones y Consecuencias
Varios representantes demócratas calificaron la votación como un «mensaje contundente» del electorado. La congresista Suzan DelBene, de Washington, destacó que la población no permitirá que los republicanos manipulen las elecciones de 2026.
Antes de esta votación, los republicanos dominaban con una ventaja de hasta nueve distritos favorables y seis nuevos distritos demócratas, lo que les otorgaba una ventaja de dos a tres escaños.
Tras la derrota, los republicanos de Virginia anunciaron su intención de impugnar los resultados judicialmente, argumentando que la redistribución es «inconstitucional».
Contexto Nacional
En 2025, Texas fue el primer estado en modificar su mapa electoral para favorecer a los republicanos, debilitando distritos que previamente votaron demócrata.
Carolina del Norte también ha rediseñado su mapa para recuperar escaños en las elecciones intermedias.
Además, Florida está considerando una redistribución de distritos bajo la dirección del gobernador republicano Ron DeSantis.
La victoria demócrata en Virginia se suma a la redistribución lograda en noviembre pasado en California, que se mantendrá vigente hasta 2030.

