La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el adelanto de las fiestas navideñas para el próximo 1 de noviembre, una tradición que había sido establecida por Nicolás Maduro, quien fue capturado en enero pasado por tropas militares de Estados Unidos. Este anuncio se produce en medio de acusaciones de tortura contra Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Rodríguez destacó que el inicio de la Navidad no solo activa la economía, sino que también genera felicidad entre los venezolanos. La declaración se realizó durante la instalación de la 82 asamblea anual de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), transmitida por el canal estatal VTV.
Desde que asumió el poder en 2013, Maduro había decretado el adelanto de la Navidad en varias ocasiones, coincidiendo con momentos de crisis en el país. En 2025, este anuncio se hizo en medio de un despliegue militar estadounidense en el Caribe, que culminó con su captura y la de Flores.
Este jueves, la Justicia de Estados Unidos presentó acusaciones contra Maduro y Flores por conspiración para cometer torturas. Las denuncias detallan presuntas torturas a opositores, militares y otras personas detenidas, incluyendo a tres ciudadanos estadounidenses.
Además de las nuevas imputaciones, Maduro y Flores ya enfrentan cargos por conspiración para importar cocaína a EE.UU. y posesión de armas destructoras en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. La situación se complica aún más para el régimen venezolano en un contexto de creciente presión internacional.

