La preocupación por la producción nacional de arroz y pollo en la República Dominicana ha aumentado, debido a las importaciones y la sobreoferta que afectan estos mercados. Los arroceros advierten sobre los efectos de la apertura comercial del DR-Cafta, mientras los avicultores denuncian pérdidas por la saturación del mercado. Ambas situaciones han llevado a un debate sobre la necesidad de equilibrar el abastecimiento, la estabilidad de los productores y el costo de los alimentos para los hogares dominicanos.
El sector arrocero ha expresado su inquietud tras la eliminación de aranceles que protegen la producción local frente a las importaciones de Estados Unidos y otros países. Los productores temen que esta competencia afecte la rentabilidad de sus cosechas y la estabilidad de una actividad que sostiene a miles de familias. La controversia se intensificó luego de que el Gobierno derogara el Decreto 693-24, generando incertidumbre entre los agricultores.
La Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz) y la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) han solicitado medidas concretas para proteger la producción local y la seguridad alimentaria. Aunque el Gobierno ha anunciado iniciativas para fortalecer el sector, como un fondo especial y mejoras en la infraestructura rural, los productores aún esperan detalles sobre la ejecución de estas medidas.
En paralelo, los pequeños y medianos avicultores han denunciado dificultades para comercializar sus pollos, con una acumulación de aves en las granjas debido a la sobreoferta. La Asociación de Pequeños Productores Avícolas Moca-Licey (Approamoli) reportó que alrededor de 1.2 millones de aves permanecen sin compradores. Los productores atribuyen esta situación a la falta de planificación en las importaciones y a una oferta que supera la demanda.
El precio del pollo vivo se encuentra entre RD$30 y RD$31 la libra, mientras que los costos de producción oscilan entre RD$41 y RD$42, lo que genera pérdidas significativas. A pesar de esta reducción en el precio en las granjas, los consumidores pueden pagar hasta RD$100 por libra en los comercios. Los avicultores han solicitado la intervención del presidente Luis Abinader y de las autoridades agropecuarias para coordinar la producción y revisar las importaciones.
En respuesta a la sobreoferta, el Ministerio de Agricultura ha iniciado un programa de pignoración de ocho millones de libras de pollo, con el objetivo de retirar parte del excedente del mercado y atender la demanda prevista para diciembre. Este programa busca mitigar las pérdidas y estabilizar el mercado avícola.
La situación actual refleja la compleja relación entre las importaciones, la protección de la producción agropecuaria nacional y los precios de alimentos esenciales. Mientras los arroceros esperan garantías ante la apertura comercial del DR-Cafta, los avicultores piden mecanismos que equilibren la oferta y la demanda, en un contexto que sigue generando preocupación entre los productores y consumidores.

