El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, nombró este viernes a la exministra de Educación Viviane Morales como consejera comisionada de paz, con la tarea de desmontar la política de ‘paz total’ del anterior gobierno de Gustavo Petro (2022-2026).
La nueva consejera liderará una revisión exhaustiva de la implementación de los acuerdos de paz, evaluará el cumplimiento de los compromisos, verificará la destinación de los recursos públicos e identificará las fallas institucionales que han obstaculizado la justicia, la reparación a las víctimas y la seguridad de los colombianos, según un comunicado de la Presidencia.
Esta decisión responde a la intención del Gobierno nacional de examinar los resultados de lo que consideran una «falsa paz», desmontar estructuras burocráticas innecesarias y acabar con el uso del discurso de paz como un medio de impunidad y privilegios políticos.
La política de ‘paz total’ fue la principal estrategia del gobierno de Petro para negociar simultáneamente con guerrillas, disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y bandas criminales, aunque su implementación enfrentó dificultades debido a la persistencia de la violencia en varias regiones del país.
De la Espriella ha manifestado su oposición a esta política y, tras asumir la presidencia, anunció la eliminación de la Consejería para la Reconciliación Nacional y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, cuyas funciones serán transferidas a los Ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa.
La Presidencia enfatizó que «la paz no puede limitarse a discursos ni a concesiones que favorezcan a los criminales mientras las víctimas siguen esperando justicia y los colombianos exigen seguridad».
Además, se destacó que «la falsa paz no será una política permanente de Estado» y se subrayó que «la verdadera paz exige justicia, autoridad institucional, cumplimiento de la ley, seguridad y reparación efectiva a las víctimas».

