Las encuestas recientes sitúan a David Collado como líder en la preferencia presidencial, a pesar de no haber realizado una campaña activa, lo que genera interrogantes sobre la credibilidad de estos sondeos. A pesar de su papel como ministro de Turismo, Collado ha logrado posicionarse en el imaginario colectivo, mientras otros aspirantes al PRM realizan actividades proselitistas. Su ascenso en las encuestas plantea la pregunta de cómo ha conseguido atraer simpatías sin una presencia pública significativa.
Detrás de la candidatura de Collado se encuentra el respaldo de un importante sector empresarial, que podría ser un factor clave en su popularidad, según analistas. La encuesta de Gallup de mayo de 2026 muestra a Collado con un 26% de apoyo, superando a otros aspirantes como Leonel Fernández con 22%, Omar Fernández con 17%, Carolina Mejía con 12% y Abel Martínez con 8%.
En el contexto del PRM, la ventaja de Collado es aún más notable, con un 61.8% de apoyo frente a Carolina Mejía con 21.1% y otros aspirantes con cifras mucho más bajas. Estos resultados sugieren que la contienda interna del partido está claramente definida a favor de Collado.
El fenómeno que representa Collado es intrigante, ya que su escasa actividad mediática y su ausencia en manifestaciones políticas no parecen afectar su popularidad. Esto lleva a cuestionar qué estrategia ha implementado para alcanzar un reconocimiento tan amplio en el país.
Collado ha tenido un recorrido político que incluye ser diputado entre 2010 y 2016 y alcalde del Distrito Nacional entre 2016 y 2020, roles que le han permitido establecerse en la capital. Actualmente, su papel como ministro de Turismo también lo conecta con un sector específico, lo que añade otra dimensión a su perfil.
A pesar de su limitada experiencia fuera de la capital y del sector turístico, su capacidad para generar simpatías a nivel nacional es notable. Este fenómeno político-electoral plantea interrogantes sobre la efectividad de su estrategia y el impacto del apoyo empresarial en su imagen pública.
El verdadero reto para Collado llegará en el momento de las elecciones, cuando las encuestas se pongan a prueba en las urnas. Solo entonces se podrá determinar la realidad detrás de su ascenso en las preferencias electorales dominicanas.

