La XXX Cumbre Iberoamericana se inaugura este miércoles en Madrid con la participación de 10 de los 22 líderes de la región, con el propósito de relanzar su influencia global, a pesar de las diferencias ideológicas que podrían afectar su desarrollo. La sesión plenaria comenzará el jueves, donde Felipe VI dará la palabra a los jefes de cada delegación.
El evento se llevará a cabo en el Teatro Real de Madrid, en un acto que contará con la presencia de los reyes de España y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como de las 22 delegaciones, incluidos los países observadores y el secretario general de la ONU, António Guterres.
Entre los jefes de Estado y de Gobierno presentes se encuentran los de España, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal, República Dominicana y Andorra. Por su parte, Colombia, Ecuador y El Salvador estarán representados por sus vicepresidentes, mientras que el resto de los países enviará a sus ministros de Exteriores.
A pesar de la satisfacción del Ejecutivo español por la asistencia de líderes, algunos presidentes no asistirán, como Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Claudia Sheinbaum de México y Delcy Rodríguez de Venezuela. Estas ausencias limitan la representación de países con posturas ideológicas más afines al gobierno socialista de Sánchez.
Sin embargo, estarán presentes líderes con posturas opuestas, como el presidente de Chile, José Antonio Kast, y el de Argentina, Javier Milei, quien regresó a Madrid tras un viaje polémico en el que criticó a Sánchez, llamándolo «impresentable dictador».
El Gobierno español confía en que las tensiones no interrumpan el desarrollo de la cumbre, que contará con una sesión plenaria en la Galería de las Colecciones Reales. Durante este encuentro, se espera que se establezcan varias iniciativas, como la red iberoamericana de reducción del riesgo de desastres y protección civil, y la alianza iberoamericana de inteligencia artificial.
Además, se planea adoptar una Carta Iberoamericana de Movilidad Académica y otra sobre cuidados y apoyo, así como definir una nueva estrategia de cooperación entre los países de la comunidad.

