La inflación interanual en Cuba se situó en 15,89 % en mayo de 2023, con un incremento mensual del 1,85 %, según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Este aumento refleja el impacto del cerco petrolero de EE.UU. en la economía de la isla, que ha disparado los precios, especialmente en alimentos y transporte.
El repunte de la inflación en Cuba podría ser aún mayor, ya que economistas independientes señalan que las estadísticas de la ONEI no capturan adecuadamente las dinámicas del mercado informal y del sector privado. Por categorías, los restaurantes y hoteles experimentaron un aumento interanual del 26,54 %, seguido por el transporte con 21,75 %, educación con 19,49 %, y alimentos y bebidas no alcohólicas con 19,24 %.
En contraste, el sector de la salud se mantuvo como el menos inflacionario, con un incremento de solo 0,49 %. También reportaron aumentos bajos las comunicaciones (0,55 %), bebidas alcohólicas y tabaco (0,66 %) y recreación y cultura (7,49 %).
Cuba enfrenta una crisis económica y energética severa desde hace más de cinco años, considerada la peor en décadas. Esta situación se manifiesta en la escasez de productos básicos como alimentos, medicinas y combustible, además de una elevada inflación y prolongados apagones diarios.
Desde enero, la situación se ha agravado por la decisión de EE.UU. de bloquear envíos de combustible a la isla, que solo produce crudo para satisfacer el 4 % de sus necesidades energéticas. Esto ha llevado a una considerable extensión de los apagones y a una paralización de la economía estatal.
El producto interno bruto (PIB) de Cuba se contrajo alrededor de 5 % el año pasado, según el Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), sumándose a una caída acumulada de más del 15 % entre 2020 y 2024. Las proyecciones para este año varían, con un descenso estimado del 6,5 % por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y del 15 % por el economista cubano independiente Pedro Monreal.

