El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este viernes las acusaciones de Estados Unidos sobre «ambiciones de dominación» sobre la isla, en un contexto de tensiones crecientes entre ambas naciones. Esta situación ha llevado las relaciones entre Washington y La Habana a uno de sus peores momentos en décadas.
Díaz-Canel afirmó en la red social X que el gobierno estadounidense «no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre Cuba». En apoyo a esta postura, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, también utilizó las redes sociales para rechazar las amenazas de EE. UU., advirtiendo sobre las intenciones hostiles hacia la isla.
Rodríguez destacó que en las costas cubanas, además de «bellas playas», se encuentran las rocas cársticas afiladas conocidas como «diente de perro», inhóspitas para quienes llegan con fines hostiles. Este término se refiere a las peligrosas formaciones rocosas que abundan en la isla.
Las declaraciones de los líderes cubanos se produjeron tras un mitin del presidente estadounidense, Donald Trump, donde afirmó que los buques de EE. UU. «pasarán» por Cuba después de la guerra en Irán. Trump mencionó que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encargará de resolver la situación en la isla.
Durante el evento en Fort Myers, Florida, Trump indicó que la Armada se acercará a Cuba y que los representantes del gobierno cubano «levantarán las manos» ante la llegada de los barcos. Además, aseguró que Rubio «cerrará el acuerdo» con Cuba.
Estas afirmaciones de Trump se dan en el marco de su campaña electoral en Florida, donde se ha intensificado la retórica contra el régimen cubano. Recientemente, las autoridades anunciaron una orden de arresto contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
El clima de confrontación entre EE. UU. y Cuba se ha agravado desde enero, cuando Washington impuso un cerco petrolero a la isla. Además, se han implementado medidas de «máxima presión» contra sectores clave de la economía cubana, buscando un cambio político en el país caribeño.

