Cuba advirtió el lunes sobre un «baño de sangre» si Estados Unidos decidiera invadir la isla, en medio de un aumento de las tensiones tras la imposición de sanciones por parte del Departamento del Tesoro estadounidense a la principal agencia de inteligencia cubana y a varios altos funcionarios. Esta medida intensifica la presión sobre la isla, que ha estado enfrentando un embargo desde 1962.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, defendió el derecho de Cuba a protegerse, un día después de que se informara que La Habana había adquirido más de 300 drones militares de Rusia e Irán. Según el reporte, Cuba estaría considerando utilizar estos drones contra una base estadounidense en la Bahía de Guantánamo y otros objetivos.
El informe también mencionó que los buques militares estadounidenses y posiblemente el estado de Florida podrían ser blanco de ataques con drones. Un funcionario estadounidense, que pidió permanecer en el anonimato, calificó esta situación como una «creciente amenaza» que representa Cuba para Estados Unidos.
Díaz-Canel, en un mensaje en X, enfatizó que Cuba tiene «el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica», aunque subrayó que esto no puede ser usado como justificación para una guerra contra el pueblo cubano.
En un movimiento adicional, Washington anunció sanciones contra la agencia de inteligencia cubana y nueve ciudadanos cubanos, incluyendo a los ministros de Comunicaciones, Energía y Justicia. Entre los sancionados se encuentran altos funcionarios del gobernante Partido Comunista y al menos tres generales.
El expresidente Donald Trump había calificado a Cuba como «una amenaza excepcional» para la seguridad nacional de Estados Unidos y ha hecho repetidas amenazas de «tomar el control» de la isla, sugiriendo incluso el envío de un portaviones.
La situación se ha agravado tras el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro en Venezuela, aliado clave de Cuba, lo que llevó a Washington a cortar el suministro de petróleo a la isla y amenazar con sanciones a los países que le venden combustible.
El embargo petrolero ha dejado a Cuba con una grave crisis económica, marcada por la escasez de alimentos y medicinas, y prolongados apagones. La isla solo ha recibido un tanquero ruso desde finales de enero.
El lunes, Cuba recibió un nuevo cargamento de ayuda humanitaria desde México, el quinto enviado por el gobierno de Claudia Sheinbaum desde febrero. Este cargamento, que incluye leche en polvo y frijoles, fue transportado por un buque mercante y consta de 1.700 toneladas de ayuda.

