Por primera vez en 68 años, cuatro partidos mundialistas disputados el mismo día terminaron en empate, según informó la FIFA este martes. En esta jornada, España, Bélgica y Uruguay, considerados favoritos, no lograron superar a sus rivales, lo que marcó un hito estadístico en la era moderna del fútbol.
La jornada comenzó con la sorprendente igualada sin goles entre España y Cabo Verde, donde el equipo español dominó la posesión pero no logró concretar en el área rival. A este partido le siguieron los empates de Bélgica contra Egipto (1-1) y de Uruguay frente a Arabia Saudí (1-1), mientras que Irán y Nueva Zelanda cerraron la jornada con un emocionante 2-2.
Este fenómeno no ocurría desde el 15 de junio de 1958, cuando en el Mundial de Suecia también se registraron cuatro empates en un solo día: Alemania–Irlanda del Norte (2-2), Paraguay–Yugoslavia (3-3), Suecia–Gales (0-0) e Inglaterra–Austria (2-2).
A diferencia de 1958, en esta ocasión se disputaron ocho partidos en total, donde Checoslovaquia goleó a Argentina (6-1), Francia ganó a Escocia (2-1), Hungría a México (4-0) y Brasil a la Unión Soviética (2-0).
La jornada, marcada por la paridad, comenzó con la destacada actuación defensiva de Cabo Verde, que logró neutralizar a España con un sólido muro defensivo. En el segundo encuentro, Egipto sorprendió a Bélgica al conseguir un empate 1-1 mediante un contragolpe efectivo que desbarató las expectativas de los «Diablos Rojos».
Uruguay también se vio sorprendido en su debut, empatando 1-1 con Arabia Saudí, que aprovechó las desatenciones tácticas de la defensa uruguaya. El día concluyó con un vibrante 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda en California, donde ambos equipos mostraron un intercambio constante de ataques hasta el último minuto.
Este evento resalta la competitividad del torneo y la capacidad de los equipos menos favorecidos para igualar fuerzas con los grandes del fútbol mundial.

