La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, abordó este jueves en la XXX Cumbre Iberoamericana el problema del narcoterrorismo que afecta la soberanía de los países iberoamericanos, instando a los asistentes en Madrid a fortalecer la cooperación y el intercambio de información en este ámbito.
Durante su intervención en la sesión plenaria, Fernández enfatizó que este es el multilateralismo que Costa Rica defiende, en un evento que reúne a diez jefes de Estado y de Gobierno, así como a altos representantes de los 22 países miembros de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.
La presidenta denunció que «los grupos criminales carcomen nuestras instituciones» y han infiltrado sus redes en casi todas las naciones de la región. Por esta razón, Costa Rica ha iniciado «una acción decidida» que incluye medidas severas como «cárceles en las que se impida la comunicación entre mafias» y un refuerzo de la seguridad nacional mediante el uso de la fuerza.
Además, Fernández subrayó la importancia de la educación como una herramienta clave para ofrecer a los jóvenes «oportunidades que sean escudos protectores» contra el narcotráfico.
La presidenta concluyó su discurso valorando la cumbre como una oportunidad para construir un futuro libre de la amenaza del crimen organizado, haciendo un llamado a tomar decisiones valientes en la lucha contra este flagelo.

