El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) de la República Dominicana destacó los avances y estrategias en la protección infantil durante la XIII Reunión Ministerial Iberoamericana de Infancia y Adolescencia, celebrada en Zamora. La delegación dominicana, encabezada por Ligia Pérez Peña, presidenta ejecutiva del Conani, participó junto a autoridades de otros países iberoamericanos.
En el encuentro se acordó avanzar en la creación de una Estrategia Integral a Favor de la Primera Infancia, que busca fortalecer acciones de prevención y apoyo psicosocial. También se propuso establecer un Observatorio Iberoamericano sobre el bienestar de la infancia y la juventud, con el fin de promover estándares comunes y cooperación ante los riesgos del entorno digital.
Compromiso con la crianza positiva
Pérez Peña enfatizó en un panel que la crianza positiva es fundamental para el desarrollo integral de los niños, resaltando la importancia de entornos familiares seguros y libres de violencia. Además, explicó que el Conani trabaja en coordinación con el Ministerio de la Presidencia y organismos internacionales para fortalecer políticas públicas en este ámbito.
“Proteger a la niñez no solo implica responder ante la violencia, sino prevenirla desde el hogar, la escuela y la comunidad”, afirmó durante su intervención. En cuanto a resultados, la funcionaria informó que en 2025 se capacitó a 11,536 personas en crianza positiva, y en el primer trimestre de 2026, 2,279 participantes se sumaron a esta iniciativa.
Asimismo, 62,401 personas fueron sensibilizadas en 2025 sobre derechos infantiles, y otras 13,703 en los primeros meses de 2026. También se realizaron 302 diálogos comunitarios el año pasado, con la participación de 6,910 personas, y se llevaron a cabo jornadas formativas para adolescentes en habilidades para la vida y educación sexual integral.
Desafíos persistentes
Pérez Peña destacó el proceso de revisión de la Ley 136-03 como una oportunidad para actualizar el marco legal a las nuevas realidades de la niñez dominicana. Sin embargo, reconoció que aún existen desafíos significativos, como la normalización del castigo físico y verbal, el subregistro de la violencia intrafamiliar y la necesidad de ampliar los servicios de apoyo psicosocial.
Finalmente, reiteró que la prevención del abuso infantil debe comenzar en el entorno familiar y que la protección de la niñez requiere el compromiso conjunto de la familia, el Estado y la sociedad.

