La comunidad de San Antón, en la Ciudad Colonial, exige la apertura de la Ermita de San Antón al público tras su restauración. La Dirección Nacional de Patrimonio Monumental (DNPM) afirma que el templo aún necesita trabajos de adecuación interior antes de ser habilitado.
Wilson López, presidente de la junta de vecinos de San Antón, indicó que los residentes han intentado comunicarse con la DNPM para conocer cuándo se abrirá la ermita, pero no han recibido respuesta. «Como comunidad, nos hemos acercado a las autoridades para que la amueblen y le den el uso correspondiente, pero no nos han dicho nada», expresó López.
El presidente de la junta explicó que la última orientación recibida fue presentar una comunicación formal ante la DNPM, trámite que realizaron sin obtener contestación. «Hicimos la comunicación y la depositamos, pero nunca recibimos una respuesta», añadió.
La comunidad desea que la ermita se utilice para celebrar misas, ya que muchos residentes son adultos mayores y les resulta difícil trasladarse a otras iglesias. «La ermita está deshabilitada totalmente. Adentro está vacía y se utiliza como un monumento», manifestó López.
Además, el templo atrae a turistas que recorren el sector, quienes frecuentemente se detienen a fotografiarlo, lo que resalta su potencial como atractivo turístico. La arquitecta Yamilet Rodríguez, encargada de supervisar las obras de restauración, aseguró que la DNPM ha intentado reunirse con la junta de vecinos, pero ellos no se presentaron a las convocatorias.
Rodríguez explicó que la ermita no puede abrirse aún porque faltan trabajos de adecuación interior. «No tenemos una fecha definitiva para abrirla. Estamos trabajando en terminar de habilitarla», dijo. La intervención actual se ha centrado en las fachadas, y aún queda por acondicionar el interior del edificio.
La arquitecta precisó que se requiere adecuación interior de pintura, limpieza, y mobiliario. Sobre el uso futuro de la ermita, indicó que la idea es que tenga un uso mixto, no solo para misas, sino también para actividades comunitarias.
Rodríguez añadió que la ermita no está consagrada por la Iglesia Católica, lo que es un requisito para la celebración de cultos religiosos, y que mantienen conversaciones con las autoridades eclesiásticas para definir su futuro uso. La Ermita de San Antón fue construida alrededor de 1502 y ha sobrevivido a múltiples desastres a lo largo de su historia.

