Organizaciones comunitarias de Sabana Perdida Norte exigieron la reanudación de los trabajos de saneamiento de la cañada Marañón, que fueron iniciados hace tres años y aún no se han completado. Los líderes comunitarios expresaron su preocupación por la lentitud de la obra, que afecta la salud de los residentes debido a la contaminación.
Según los dirigentes, el director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), Felipe Suberví, había prometido reiniciar los trabajos entre finales de mayo y junio de este año, pero hasta la fecha no se ha cumplido. Esta situación ha dejado a cientos de familias expuestas a altos niveles de contaminación ambiental y riesgos para su salud.
Las condiciones se agravan durante las lluvias, aumentando la vulnerabilidad de niños, ancianos y otros habitantes que enfrentan riesgos permanentes por la contaminación de la cañada. La comunidad ha reportado que la cañada Marañón ha sido responsable de pérdidas de vidas y es un foco de enfermedades como dengue, leptospirosis, filariasis y tuberculosis.
Los comunitarios advirtieron que, si no reciben una respuesta concreta en los próximos días, continuarán realizando acciones cívicas y pacíficas para defender su derecho a un ambiente sano y a condiciones de vida dignas. «La protección de la vida y el bienestar de nuestra comunidad no admite más demoras», afirmaron.
El llamado de la comunidad refleja una creciente preocupación por la salud pública y el bienestar ambiental en la zona, donde la falta de un sistema adecuado de saneamiento ha generado un estado de emergencia sanitaria. La situación de la cañada Marañón sigue siendo un tema crítico para los residentes de Sabana Perdida.

