Cuatro hombres encapuchados y armados, que aparentaban ser agentes de la Policía, raptaron a Samuel Sembel, propietario del restaurante «A Fuego Lento», en Barahona, la noche del martes. El incidente ocurrió frente a su esposa embarazada, cuando los hombres lo sacaron por la fuerza de su establecimiento alrededor de las 7:20 de la noche. Tras varias horas, Sembel fue encontrado y llevado a la sede de la Policía Nacional, donde permanece bajo custodia.
Según relatos de familiares y empleados, los raptores llegaron en una camioneta Toyota Hilux blanca, portando insignias de la Dirección Central de Investigación Criminal (Dicrim) y de la Dirección de Inteligencia Delictiva (Dintel). Durante el ataque, despojaron a Sembel de su teléfono celular, aretes de diamante y dinero en efectivo de las ventas del día. La esposa del comerciante también fue objeto de un intento de rapto, pero los hombres desistieron de llevarla.
Después de ser abandonado en la carretera hacia La Guázara, Sembel fue encontrado por una patrulla policial que lo trasladó a la sede de la Policía en Barahona. Sin embargo, en lugar de regresar a casa, pasó la noche en el destacamento del sector Villa Estela y luego fue llevado al Dicrim, donde se encuentra bajo investigación. Esta situación ha generado indignación en su familia, especialmente en su padre, Efraín Sambel, quien cuestiona la retención de su hijo tras haber sido víctima de un rapto.
Efraín Sambel, pastor evangélico y defensor de derechos humanos, relató que al enterarse del rapto salió en busca de su hijo, pero al llegar a la sede policial no recibió respuestas y le retuvieron su vehículo. Aseguró que tuvo que regresar a pie bajo la lluvia, lo que considera injusto, ya que el vehículo no tiene relación con el incidente. Exige la devolución de su Honda CR-V y que se aclare la situación de su hijo.
Leonela Morillo, madre de la esposa de Sembel, también expresó su preocupación por el intento de rapto de su hija, quien fue forcejeada por los hombres durante el incidente. Aunque los raptores desistieron de llevarse a la mujer, Morillo se inquieta por la situación de su yerno bajo custodia policial tras haber sido víctima de un ataque armado.
Los empleados del restaurante «A Fuego Lento» manifestaron su preocupación, ya que no sabían el paradero de su propietario durante horas, debido a que los raptores le habían quitado su teléfono. El coronel Nin, encargado del Dicrim en Barahona, indicó que se están realizando las investigaciones pertinentes para esclarecer lo sucedido.
Hasta el momento, las autoridades no han proporcionado una versión detallada sobre el incidente ni han aclarado por qué Sembel sigue bajo investigación. También se desconoce si los hombres que lo raptaron pertenecen a algún organismo de seguridad o si usaron las insignias de Dicrim y Dintel para hacerse pasar por agentes.
Los familiares de Sembel insisten en que se investigue a los cuatro hombres que lo raptaron y se aclare por qué fue privado de su libertad. La familia espera respuestas mientras las autoridades continúan con las indagaciones sobre el caso.

