Colonias israelíes han sido responsables de la muerte de dos palestinos en la aldea de Al Mughair, ubicada en Cisjordania.
Entre las víctimas se encuentra un niño de 13 años, cuyo padre fue asesinado en un ataque similar en 2019, según fuentes locales.
La Media Luna Roja reportó que las víctimas tenían 13 y 32 años. Además, otras cuatro personas resultaron heridas por disparos durante el ataque, que ocurrió a unos 27 kilómetros al noreste de Ramala.
Un vecino de la localidad confirmó que el menor, Aws Nasan, había perdido a su padre, Hamdi Nasan, en circunstancias parecidas.
Este trágico suceso resalta el ciclo de violencia que afecta a la región.
Detalles del ataque y su contexto
Aunque los detalles del incidente aún no están claros, informes de la agencia oficial Wafa sugieren que el ataque podría haber tenido como objetivo una escuela en la aldea.
Esto genera preocupación por la seguridad de los niños en áreas de conflicto.
Activistas palestinos han difundido imágenes del niño en su infancia, despidiéndose de su padre durante su funeral.
Esta escena se vuelve aún más dolorosa tras la reciente muerte de Aws.
La violencia por parte de colonos armados ha aumentado en Cisjordania en los últimos meses.
Según la ONG B’Tselem, desde finales de febrero de 2026, al menos ocho palestinos han muerto en ataques similares.
Impunidad y contexto regional
B’Tselem ha denunciado que estas acciones cuentan con el respaldo del Estado y ocurren en un ambiente de impunidad.
La organización afirma que esta violencia es parte de un proceso de limpieza étnica en Cisjordania.
El aumento de estos episodios de violencia se produce en un contexto de creciente inestabilidad regional, marcada por tensiones más amplias en Oriente Medio.
Esto añade presión a una situación ya crítica en los territorios ocupados.

