Al menos 270 personas LGBTIQ+ fueron asesinadas en Colombia en 2025, lo que equivale a una muerte cada 32 horas, según un informe de la organización Caribe Afirmativo. Este aumento en los homicidios, en comparación con los 165 registrados en 2024 y los 153 en 2023, refleja una situación de violencia sistemática y persistente.
El informe destaca una crisis estructural caracterizada por un incremento de la violencia por prejuicio y una respuesta estatal insuficiente. En 2025, se reportaron 1,184 víctimas de amenazas, que actúan como mecanismos de control territorial y limitan la visibilidad de la comunidad LGBTIQ+.
También se documentaron 1,531 casos de violencia intrafamiliar y 628 de violencia sexual, afectando especialmente a mujeres lesbianas y bisexuales. La organización señala que la violencia digital ha sido un factor clave en el aumento de agresiones, amplificando el odio y facilitando la persecución.
Entre las prácticas documentadas se encuentran el ‘doxxing’, la suplantación de identidad y el hostigamiento sistemático, que han llevado a desplazamientos territoriales y afectaciones a la salud mental de las víctimas. Estas agresiones han tenido un impacto significativo en la participación pública de la comunidad LGBTIQ+.
La violencia se ha concentrado en grandes ciudades como Bogotá y Medellín, pero también se ha expandido a áreas con economías ilegales y escasa presencia estatal. Caribe Afirmativo identificó deficiencias institucionales, incluyendo un subregistro de casos y la falta de datos sobre orientación sexual e identidad de género.
La organización también advirtió sobre la brecha entre los derechos formales y las garantías reales para las personas LGBTIQ+. Hizo un llamado a implementar mecanismos efectivos de prevención ante amenazas y a adoptar políticas que aborden las causas de la violencia.

