La experta en educación financiera Ana Brioso advirtió que muchas personas enfrentarán un inicio de año complicado si no corrigen errores financieros recurrentes. Este fenómeno se da en un contexto de inflación, fácil acceso al crédito y aumento del consumo impulsivo.
Brioso identificó diez errores clave que afectan la estabilidad económica personal y familiar. Si estos errores persisten, pueden llevar a un endeudamiento excesivo, estrés financiero y falta de crecimiento patrimonial en 2026.
- Falta de presupuesto: Esta herramienta es esencial para conocer la realidad financiera. Sin un presupuesto, tomar decisiones acertadas es imposible.
- Gastar más de lo que se gana: Esta práctica se agrava sin establecer prioridades y límites de consumo. Se recomienda listar todos los gastos y asignar montos específicos.
- Fondo de emergencia: No contar con uno obliga a recurrir a deudas costosas ante imprevistos. Se sugiere comenzar con una meta mínima de tres meses de gastos fijos.
- Pagar solo el mínimo de las deudas: Esto incrementa los intereses y prolonga el compromiso financiero. Es vital conocer las fechas de corte y pago.
- No invertir o hacerlo sin conocimiento: Guardar dinero sin rendimientos implica perder poder adquisitivo, mientras que invertir sin educación puede resultar en pérdidas significativas.
Otros errores incluyen compras impulsivas, falta de revisión periódica de las finanzas, uso excesivo de tarjetas de crédito sin conocer sus condiciones, descuido del score crediticio y la falta de educación financiera, que Brioso considera el principal detonante del consumismo desmedido.
Para un manejo adecuado de la tarjeta de crédito, la experta recomienda:
- Conocer conceptos clave como fecha de corte, fecha límite de pago y balance.
- Pagar siempre el total del balance antes de la fecha límite.
- Mantener el uso por debajo del 30% del límite disponible.
- Asignar un presupuesto exclusivo para este medio de pago.
- Revisar regularmente los estados de cuenta y reportar cualquier cargo no reconocido.
- Limitar la cantidad de tarjetas activas a una o dos, cancelando las que no se utilicen.
Finalmente, Ana Brioso enfatizó que la educación financiera debe ser un hábito permanente, tanto a nivel individual como familiar, para romper patrones de consumo nocivos. “El verdadero cambio financiero comienza desde adentro, con conciencia, disciplina y educación”, concluyó.
